El I Ching ofrece un medio para adentrarse en las situaciones difíciles, sobre todo aquéllas que, por su carga emocional, tornan inútil el conocimiento racional, pese a lo cual requieren de nosotros que decidamos y actuemos.

Expresa un espíritu consagrado al modo de vivir mejor como individuos, en relación tanto con el mundo interior como con el exterior.

El I Ching puede hacer esto porque es un oráculo.

Se trata de un tipo especial de espacio imaginativo, dispuesto para un diálogo con los dioses o espíritus, esa base creativa de la experiencia que ahora llamamos inconsciente.

Tal como ya lo expresamos, en los podcast donde desarrollamos la Proyección Astral y la Visualizaciones Remotas.

Entendamos el relato…