En realidad los alquimistas consideraban que bajo determinadas condiciones astrológicas el plomo podía llegar a perfeccionarse en oro.

Y debido a su convicción de que esa transformación era posible, la materializaban a través del calentamiento y refinamiento del metal con algunos procesos químicos, la mayoría de los cuales quedaban en secreto.

El interés por llegar al oro es que para ellos en su estado puro simbolizaba la materia primordial de la que ellos consideraban que derivaban los demás cuerpos compuestos y los simples de la química moderna.

Además investigaba las fuerzas de la naturaleza y las condiciones en que éstas se manifestaban y actuaban pero todos esos conceptos se encubrían simbólicamente.

La alquimia se practicó en el mundo antiguo, desde la India y China hasta Grecia y luego se trasladó a Egipto.

Percibamos la narración…